Ya sea con la elegancia del Amontillado o la riqueza del Pedro Ximénez, este cóctel ofrece una textura suave y llena de matices.
Preparación: Verter lentamente la mezcla de vinos sobre la leche caliente y dejar que se corte durante 5–10 minutos. Después, colar a través de un colador fino o un filtro de café hasta obtener un líquido limpio y transparente (aproximadamente entre 30 y 90 minutos).
Elaboración: Servir en un vaso rocks con hielo.
Decoración: Nuez moscada recién rallada o piel de limón.
Por qué funciona:
Este vino, de exquista complejidad, es capaz de triunfar en múltiples terrenos, aportando su toque personal a una gran variedad de platos- ahumados, quesos curados, carnes blancas, pescado azul, platos especiados.
Como compañero de determinadas verduras como espárragos y alcachofas, nos brinda instantes sublimes.
Sírvalo entre 12° y 14° C en una copa de vino blanco.
Su sabor seco e intenso se adapta a maridajes difíciles y arriesgados.
Su estructura permite conservar las botellas abiertas durante meses.